Descripción
Este espejo de pared de madera de 120x3x90 cm combina funcionalidad y estética con un marcado aire rústico. Su diseño rectangular, dividido en cuarterones que evocan una clásica ventana, aporta profundidad, luz y una sensación de apertura a cualquier estancia.
Fabricado en madera natural con un acabado blanco envejecido, este espejo de ventana se convierte en una pieza decorativa con carácter, perfecta para salones, recibidores o dormitorios. Su estilo versátil encaja con ambientes boho, rústicos o nórdicos, añadiendo calidez sin sobrecargar el espacio.
Ideal para colocar sobre una cómoda o una consola, este espejo decorativo de madera es una opción elegante para transformar el ambiente con sencillez y autenticidad. Disponible también en acabado oscuro.











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